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Poesía de hoy

Poesía

Hay desprecios que hacen fuertes

Hay desprecios que hacen fuertes

las ideas, las convicciones y los comportamientos

que dan luz al camino a seguir

en nuestras frágiles vidas,

porque si ese desprecio es el pago

a una actitud íntegra y honesta,

a un trabajo meritorio y satisfactorio

me quedo con el dicho popular

no hace daño quien quiere

sino quien puede,

aunque tenga un poder eventual

sobre nuestras emociones y nuestras inquietudes

y más si quien desprecia

juzga y trata sólo

para proteger sus egos y sus intereses,

porque la vida es una noria

ahora arriba, ahora abajo

y solos quienes tengan una actitud íntegra

y una adecuada formación

irán subiendo peldaños en la escalera

de sus propios anhelos,

debemos seguir caminando

enriquecidos por vencidas experiencias

preparados para vencer futuras pruebas,

teniendo en cuenta que nadie premia

y castiga con más gozo y dureza

que nuestra propia conciencia.

En la medida en que venzamos las adversidades de la vida

En la medida en que venzamos las adversidades de la vida

seremos más fuertes y valdremos más,

cada obstáculo nos debe enriquecer

de lo contrario caerá sobre nosotros y nos aplastará,

no tenemos opción a quedar impasibles

superarlos o sucumbir.

En la esperanza de no ceder a la muerte

En la esperanza de no ceder a la muerte

vamos llenando nuestros baúles

de gestos, actos y pensamientos

para conformar un volumen y un peso

lo suficiente para merecer la magnanimidad

del ser superior que nos confiriró la vida

para que después de ésta sigamos viviendo;

nuestra creencia es que viviremos

en otro estadio, en otra vida, pero...

cada día me convenzo más...

 

Llegarán ángeles que destrozarán nuestros cuerpos

y con los despojos darán de comer a otros,

sus vidas serán nuestro éxito

que no es poco.

Dejarse caer abrumado por cataratas

Dejarse caer abrumado por cataratas

de contratiempos, no es justicia

para quien ha sembrado su camino

con gotas de esfuerzos e ilusiones,

aguantar firme el temporal

para recoger los frutos cuando el sol aparezca

debe ser la recompensa de quien soporte a la intemperie

los malos vientos, mimando la simiente de su ilusión.

Me siento tan ajeno a mis recuerdos

Me siento tan ajeno a mis recuerdos

cada día son más distantes y difusos

se van alejando con paso calmo pero inexorables

a un destino desconocido y vacuo,

sólo perdurarán los que transformados en presencias

hayan dejado huellas en otros

ésa será la máxima recompensa que hallaré

en esta vida no elegida, en esta existencia adquirida

en la voluntad de otros, en el deseo de otros,

transformar mi muerte en vida.

Me siento tan ajeno a mi presencia

Me siento tan ajeno a mi presencia

atrapado en un cuerpo cambiante

impuesto por las circunstancias

envoltorio y armazón de mi existencia

testimonio perenne de mi fragilidad,

todo, todo, depende de mi estúpido cuerpo

quebradizo, fugaz y cobarde

en permanente huida hacia delante

huyendo de la vida, acopiándose de decrepitud

que me llevará inevitablemente a la muerte.

Somos un almacén de nosotros mismos

Somos un almacén de nosotros mismos

cuya desgracia y grandeza es que esa memoria

rica en experiencia y sabiduría

se pierde en el vientre de la muerte,

 

sólo quedan los gestos y acciones

que hemos sido capaces de transmitir

a los demás, ése será nuestro legado,

la transformación de nuestros recuerdos en presencias.

Cuando echamos la vista a nuestro pasado

Cuando echamos la vista a nuestro pasado

entramos en un estado intemporal

donde a mayor edad más nos alejamos

de las imágenes de las situaciones y sentimientos.

 

que han ido tallando nuestra existencia,

es como vivir en otro

y guardásemos sus recuerdos

como testimonio intimo de su vida.

Nuestras ansias de inmortalidad

Nuestras ansias de inmortalidad

sólo serán canalizadas

por nuestros actos -casi siempre íntimos-,

que dejen huelas en otras personas

prolongando nuestra rica y fugaz presencia.

Desde que me acomodé en la intransferible butaca

Desde que me acomodé en la instransferible butaca

de la primera fila, donde me espera la irremediable

hoja de la guadaña de la necesaria amiga,

me voy azuzando con la idea, de lo amable

 

y satisfactorio que puede llegar a ser

sentir mi vida pese a su brevedad cumplida,

hacerme ver que la muerte

concreta y absoluta no es un mal,

 

si no por forzosa es enriquecida

por cada nueva víctima de lo inevitable,

en verdad me sigo desalojando de ansiedad

pero presiento que el cortejo fúnebre

 

me pillará con las bodegas colmadas de presentes

y si una cruel enfermedad no lo evita

con una memoria viva en una esperada vejez

aún ausente pero repleta de asombro y vida.

 

Y llegado ese momento donde culmina

la acción benefactora de la sublime

hacedora y convierta en pasado mi presencia

caudalosa en memoria de nostalgias e ilusiones

 

donde quedará ubicado el soporte

de mis miedos, angustias y esperanzas,

en qué estadio luminoso o ausente

reposará por siempre la delicada

 

etérea y humana carga de mis alforjas,

ésa que mostrará de forma indeleble

la calidad de mis acciones pasadas

preparadas para la decisión sublime,

 

qué avatares acompañará la insigne

marcha de mis rastros, víctima

de lo perecedero y lo irremediable,

en qué luz atracará mis nostalgias.

TRAS LOS RESTOS DE MIS RASTROS

Mis pasos futuros donde duermen,

donde descansan mis anhelos venideros,

qué calor acoge mis fríos llevaderos

y mis nostalgias de los tiempos incandescentes.

 

Donde reposa mi verdad vigente

repleta de dudas y desconcierto

provisionalidad y llena de presente,

futuro de finitos acontecimientos.

 

Qué materia da consistencia a los cimientos

de mis restos presentes

esencia de futuro extinto

de nostalgias desconocidas y ausentes.

Dibujar los olores que emanan

Dibujar los olores que emanan

de los jardines y de las cacerolas

que perfuman su cielo,

cocinar los colores

que embellecen su vida

y le inunda de sabores,

amar su sol esplendoroso

y su amplia mar

que le ilumina y le refresca,

plasmar el bullicio de sus gentes

mientras fraguan el pan

con el sudor de sus frentes,

disfrutar los momentos

bañados de gozos y besos

que le colma sus adentros,

llorar las irremediables desgracias

que le sobresaltarán

alguna fría mañana,

exponer su pecho

al cielo abierto

de los ojos de las páginas,

defender su genuina individualidad

artífice de lo mágico

y lo trágico de sí mismo,

afirmar su insobornable ética

frente al despiadado mundo

fuente de su credibilidad e independencia,

ser fiel a su libertad

en el estrecho ámbito

que abarca su vista,

sentir y vivir la vida

con responsabilidad y gozo

e integridad sin medida,

derrotar a la muerte

permaneciendo en la memoria

de personas que le sienten.

 

 

 

 

Cada hombre capaz de forjar su propia aventura

Cada hombre capaz de forjar su propia aventura

basándose en valores intrínsecamente humanos

en este mundo despiadado,

defiende el fuego sagrado de las personas

pues aporta integridad y carácter

en la diaria tarea donde construimos

nuestro futuro y el de nuestros hijos.

Vivir en mares de zozobra, tormentas y tribulaciones

Vivir en mares de zozobra, tormentas y tribulaciones

no es el único destino

que lleva a los perecederos hombres

al puerto de la ansiada creatividad

ni siquiera, es única la vía

la de la azarosa y dulce felicidad,

pues el talento, la emoción y la sensibilidad

al margen de los caminos que hoyen los humanos

debe ser intensamente canalizado/a

para bucear en las inquietudes del alma humana,

en esa búsqueda llena de dedicación y esfuerzo

debe lograrse la satisfacción en el descubrimiento,

ser poeta es ser notario de las emociones de su tiempo

las de él, incansable aventurero,

y las de sus circunstanciales compañeros,

enfrentándose a la vida

empapándose y absorbiendo el elixir

de la exclusiva creatividad poética.

Ventear desde la privilegiada posición

Ventear desde la privilegiada posición

que su sensibilidad le otorga

y observar con cuidado detalle

los acontecimientos que en el mundo se desarrollan,

para lanzarse sobre ellos

y destriparlos hasta diseccionar todos sus miembros

es la misión del auténtico poeta

debe ser un perro de su tiempo.

LOS POETAS

Son los aventureros de su tiempo

que desde la prisión de su cuerpò

bucean en el alma humana

y sueñan con arcones repletos de duendes.

 

Sólo los poetas se sumergen

en las almas humanas

y vuelan con los duendes al infinito.

Desde la mágica unidad de mi vida

Desde la mágica unidad de mi vida

rebosante de la fragilidad que le es propia

me aglutino e intento conocer el sentido

de mi fugaz existencia,

la que he preñado de principios y objetivos

para intentar no deberme nada

cuando la gran aliada de la naturaleza

me reclame para ejecutar su motivo

dar fin a todo lo nacido,

pero mientras esa inevitable cita no me alcance

sigo construyendo el camino de mi destino

drenándolo con amor, afirmándolo con razones

y despejando su libertad de salteadores;

en esa tarea estoy, que sea capaz de conseguirlo

se sabrá en el menos esperado de mis momentos,

ahora sigo abierto al camino del conocimiento

y al de la vida con todos mis mejores sentimientos.

Desde el fondo de mis entrañas

Desde el fondo de mis entrañas

han salido estas sentidas letras

bañadas por el amor más sincero

que mi corazón ha sido capaz de entregar,

espoleadas por la más indómita defensa de la libertad

que me espíritu ha sido capaz de engendrar

y la por la más arraigada de las inquietudes poéticas

que mi alma y mi talento han sido capaz de expresar.